|
el ateje
es un árbol que crece silvestre en las Antillas. En Cuba existe una gran
variedad: ateje amarillo, ateje blanco, ateje cimarrón, ateje de costa,
ateje de sabana, y así sigue la pluralidad del árbol que Martí menciona
en su Diario de Campaña: “... veo allí el ateje, de copa alta y
menuda''.
Miguel Teurbe Tolón y de la Guardia (1820-1857),
poeta y dramaturgo cubano, quien dibujara por primera vez la bandera
cubana en 1840, y que vivió exiliado en los Estados Unidos por sus ideas
independentistas evoca el árbol en su poema Volver a Cuba:
En
la rama del ateje
arrullarse dos tojosas:
entre flores i entre rosas,
zumbar el verde guaní
El diccionario botánico de Pichardo lo describe así:
“Árbol silvestre, común y usado en las fábricas para llaves y
soleras; ramas y semillas trifurcadas; hojas parecidas a las del café, así
como sus frutos colorados en racimos, dulce-gomosos, agradables”. Otros
autores hablan de un hermoso árbol, de buena madera que se emplea en
la confección de puertas, aldabas, objetos decorativos y en las
artes. También se dice que su raíz
tiene usos medicinales.
el ateje,
ese árbol frondoso y solitario de nuestras sabanas, es un poco el símbolo de
nuestra soledad, de nuestro desarraigo. Proyecta su hermosura contra la
nostalgia y la dulcifica.
el
ateje,
nuestro ateje, crece en Miami, en el patio de una
casa, esperamos que florezca.
|