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Para
nadie es sorpresa que la poesía ha sido la Cenicienta de la
literatura universal, por aquello de producir menos ingresos a las
arcas editoriales y las vicisitudes económicas y sentimentales por
la que los poetas atraviesan. De hecho, esa falta de interés en el
público es doblemente preocupante: cuesta mucho entender, mucho más
sentir, el valor profundo y sencillo de un verso.
Como
si fuera poco, además de marginada, la poesía cubana le ha tocado
vivir en exilio, primero allá y luego aquí, y también pateada
como cita el escritor y ganador del premio Poesía Gastón Baquero
2000 José Abreu Felippe en su trabajo literario “Poesía Exiliada
y Pateada”.
Abreu
Felippe cita a siete autores unidos por la poesía y también, en
sus propias palabras, por la fatalidad: Reinaldo Arenas, Jorge Oliva,
Roberto Valero, David Lago, Roberto Cazorla, Esteban Luis Cárdenas
y Eddy Campa.
“No
es más que las voces de siete poetas. Siete voces, siete miradas,
muy personales. Y eso es algo muy difícil de encontrar porque no se
busca, es inútil buscarlo: se tiene o no se tiene. Haré una muy
breve introducción a cada uno de ellos, porque si hay algo que
unifica a los siete es que son prácticamente desconocidos
fuera de un círculo muy reducido, con la excepción de Reinaldo
Arenas, aunque el "descubrimiento" de Arenas es muy
reciente y se debe, como se sabe, a la película, aunque pienso que
aún así, su poesía no es muy conocida”.
¿Por
qué pateada? “Porque es la segunda cosa que los une. Los siete
fueron pateados minuciosamente y su obra, la de todos ellos, hasta
cuando hablan de flores o cometas, está marcada por la humillación
y el desprecio, la cárcel o el destierro”.
¿Por
qué esos siete poetas? ”Escogí siete porque es un número cabalístico,
dicen, y hasta de buena suerte. Creo que me dejé llevar por lo que
Goethe llamaba las afinidades electivas. Su poesía, la de todos
ellos, vibra en una cuerda que yo puedo captar, sentir y hasta
comprender a veces. Es una poesía que me gusta y creo que el gusto
es un argumento tan válido como cualquier otro.
¿Por
qué cuesta tanto publicar poesía? ”Si a un novelista o a un
cuentista, para no hablar de los dramaturgos se
le dificulta, ¿qué decir de un poeta? La poesía es una
maldición. ¿Quién lee hoy poesía? ¿A cuántas personas les
motiva la poesía? De ahí se desprende que a las casas editoriales
no les interese publicar poesía sencillamente porque es botar
dinero. La poesía no es un buen negocio”.
“Poesía
Exiliada y Pateada”, sería presentada en el Koubek Center, 2705
SW 3ra. Calle, el sábado
15 de septiembre a las 3 de la tarde, auspiciado por el Pen Club de
Escritores Cubanos en el Exilio, pero fue pospuesta luego de la
connotación nacional del brutal atentado terrorista en las ciudades
de Nueva York y Washington D.C. el martes 11 de septiembre.
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