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Epigramas Juan
Jennis ANTROPOLOGÍA Admitamos por un segundo que el
hombre es sólo una lámpara alzada por un brazo. Puede colgar de la mano de Dios o del Devenir… da lo mismo. La humanidad es así, el espacio que aventura su luz hacia delante y el
testimonio que, hacia atrás, deja su sombra.
EPITAFIO PARA COLGAR DEL VIENTO Aquí viaja, ceniza, lo que queda de un hombre que no tuvo monedas, ni
historias, ni señales, que valieran un rezo, un canto, un obelisco... ESTIRPES Eva, Caín, Abel: muchas veces… casi siempre, el ansia de conocimiento
pare hombres que serán hermanos al nacer y enemigos al morir. UN ANACORETA EN EL DESIERTO Llanura iconoclasta que calcina: devuélveme el
misterio que he perdido. Yo he cambiado las ciudades y
los cuerpos para que la luz que juntó mis huesos llene todo tu vacío
arenoso: y me he quedado ciego. DE UN TRATADO APOLOGÉTICO QUE
DEFIENDE DIALÉCTICAMENTE LA EXISTENCIA DE LAS SIRENAS Existen las sirenas: el destino está hecho de la
dura madera de sus cantos. Existen las
sirenas; de lo contrario, ¿cómo entenderíamos el viaje del inexorable
Ulises? ARS POETICA PARA UN FILÓSOFO DE
LA ESCUELA DE HERÁCLITO EL OSCURO La tinta está
fluyendo irreversible: nadie se mira dos veces en el mismo verso. KARMA DE UNA MONEDA ANTIGUA Ya no cuenta
en el juego de los cambios, de las reencarnaciones. No es precio de otra
cosa que no sea ella misma: aureola numismática en la circularidad de
su figura. Ha llegado a su meta y vale el narcisismo de su sabiduría. CONDICIÓN DE LOS RÍOS No puede la
corriente dejar de estar mojada cuando es casa de peces y tumba de la
sed del caminante. REMOTO SUEÑO DE LA SAVIA Remoto sueño
de la savia es la elegancia de la orquídea. Lentamente anhelando la
improbable llegada, para arribar al fin y saludar al mundo con el éxtasis
efímero de un par de atardeceres, que son tan poca gloria. PEAJE NATURAL DE LA BELLEZA Nace el lirio
en la gloria. Diáfano y eterno. Luego muere, y paga su hermosura
andando para siempre las ásperas, absurdas, oscuras carreteras del
olvido. DESPERFECTO EN LA MÁQUINA
BORGEANA Al abrir el
libro; solo el papel pálido y vacío. Las letras no acudieron a la página:
nunca Alonso de Quijano fue más olvido. A PROPÓSITO DE LA FRASE “HACER
UNA BARRABASADA” Barrabás se salvó de la crucifixión aquel viernes extraño. Sin embargo, no pudo salir ileso del escarnio de la lengua castellana: pobre hombre sin rostro predestinado a la infamia. |